Estamos en tiempo de frialdad. Tiempos frívolos. Hasta la naturaleza se ha adaptado a la frivolidad bajándonos unos cuantos grados el invierno. No hay duda que la frialdad con una buena campera (polar en estos tiempos), prendiendo la estufa o calentando la bolsa, se puede contrarrestar. Frialdad que la naturaleza (no tengo claro si por gusto o por nuestra culpa) este invierno nos demostró un pizca de su potencial sobre estas latitudes.
Pero que hacemos con la frivolidad?.
Qué es la frivolidad:
"La frivolidad es la gran virtud postmoderna, consiste en no tomarse nada excesivamente en serio, en evitar la confrontación dialéctica. Para el frívolo no tiene sentido la diferencia entre lo esencial y lo accidental, entre lo categórico y lo anecdótico, pues todo ello forma parte del mismo universo insoportablemente leve."
Francesc Torralba Roselló
www.forumlibertas.com
En esta página Francesc Torralba (http://www.fluvium.org/textos/etica/eti391.htm.) se debate si la frivolidad es o no una virtud.
El debate para mi parecer es hasta que punto ser frívolo es un virtud y hasta que punto no lo es.
También después de leer la definición de Torralba especifíco un poco más el debate; sobre que cosas es correcto ser frívolo y sobre que cosas ser frívolo no es lo mas indicado. O mejor dicho cuando socialmente es o no, mas o menos indicado, ser o no ser frívolo.
Cuando miramos los informativos, o simplemente prendemos la televisión (principal medio de adquisición de cultura de la gente) la frivolidad se hace presente. Ya que es una realidad de nuestro tiempo.
Creo que nos damos cuenta que tan invertido tenemos el concepto de frivolidad cuando nos interesa o nos engancha más ver como sufre la venezolana de la novela de la tarde, que invertir ese tiempo en cosas que nos hagan pensar un poco mas sobre nosotros mismos o que directamente nos ayuden a ser más personas (seres pensantes y libres).
Cuando nos embarga una sensación de alivio o de gran satisfacción al comprar el televisor flat del reclame y verlo sobre nuestro living nos reconforta ese momento de frivolidad que nos hace bien pero de forma finita, y hasta que salga el super flat. De eso se trata; que nuestros sentimientos se materialicen al punto de poder cotizarlos. Nada tan real como cotizar la felicidad.
Estamos en tiempos en los que la presión social nos indica en ser frívolos y en que no.
Estar a la moda, ver los programas de onda y hacer lo que no este out; demuestra que la frivolidad es mas empuje social que convicción propia.
Es así que en ese dejarse llevar, de dejarnos manipular nuestros gustos e ideales es cuando vemos como la frivolidad nos ha innundado.
Ahora que podemos hacer para contrarrestar a la frivolidad?
Creo que con solo hacernos esta pregunta, la propia respuesta que cada uno a así mismo se dé; será la mejor respuesta.
Creo que aún no hemos perdido esa capacidad de encontrar nuestras propias respuestas a nuestras propias preguntas...aunque cada vez estemos más desacostumbrados.
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